Oficina Energética para el Comercio, la Hostelería y la PYME

La hostelería y el comercio encuentran en el gasto energético una partida fija elevada, cuya subida parecía no tener techo en los últimos años, en los que la potencia fija se ha llegado a elevar hasta un 152%.

Junto al comercio y la hostelería, las pequeñas y medianas empresas (PyMES), encuentran serias dificultades para hacer frente al gasto energético, cuya fuente principal es la energía eléctrica.

En este sentido, el sector comercial, del que en 2012 formaban parte unas 765.000 empresas, según la Comisión Europea, es uno de los sectores en el que el ahorro de energía puede ser más significativo con un potencial medio de reducción estimado del 30% sobre su consumo.

Asimismo, un elevado porcentaje de los contratos energéticos no se ajustan a las necesidades del comercio; un porcentaje que en algunas comunidades autónomas como el País Vasco superan el 90%.

Con el objetivo de contribuir a que estos sectores puedan reducir su coste energético, su dependencia y mejorar su competitividad, en FNeNERGÍA hemos puesto en marcha la Oficina Energética para el Comercio, la Hostelería y las Pymes, un espacio desde el que se ofrece un completo asesoramiento a las empresas con un triple objetivo:

          • Mejorar la eficiencia energética de las instalaciones y equipos.
          • Fomentar buenas prácticas entre los profesionales de estos sectores.
          • Estructurar un plan de ahorro energético.

A través de estas acciones se consigue mejorar la cuenta explotación y resultados de las empresas, incrementando sus niveles de competitividad.

Entre los aspectos sobre los que se puede incidir se encuentra la iluminación, que representa el mayor consumo energético del comercio, con porcentajes situados entre el 35% y el 50%, en función de la actividad y del tamaño del local, y con ahorros potenciales en ese campo que pueden variar entre el 35% y el 75%, suponiendo hasta el 35% de la factura, mediante la utilización de sistemas de regulación y control lumínico, así como con la implantación de la tecnología LED.

El aislamiento de espacios y el sistema de climatización, así como los equipamientos industriales, también se convierten en aspectos fundamentales para garantizar una mejora de la eficiencia; y aquellas empresas que tienen sistemas de calefacción a calor o gasoil pueden llegar a reducir su factura hasta un 15%.

Por otra parte, la monitorización y la venta de energía, son algunas otras herramientas que también pueden contribuir a reducir el consumo energético y optimizarlo, generando ahorros.
En este sentido, la mayoría de las inversiones en diagnosis y control de la eficiencia energética se recuperan en menos de un año, mientras que los ahorros son para toda la vida.